lunes, 30 de noviembre de 2009

EL PARAÍSO PERONISTA PROMETIDO


Hijo de calabreses, el artista plástico Daniel Santoro nació en el barrio de Constitución un año antes del golpe que derrocó al segundo gobierno peronista. Su produción retoma una larga serie de elementos compositivos de la historia de la pintura, sobre todo aquellos que inspiraron la gráfica justicialista, también del Renacimiento y el Barroco y de distintas culturas, exhibiendo una epopeya política en imágenes.

Es, entre muchas otras cosas, el creador del Manual del Niño Peronista, donde hace su propia reconstrucción de la historia del movimiento en imágenes; de la muestra Mundo Peronista, producto de sus artesanales manuales peronistas, que dibujó durante más de un cuarto de siglo; el Bosque Justicialista; la Ciudad Perdida… y el creador del Proyecto Pulqui.

Otra característica de Santoro es haber peronizado al Juanito Laguna de Berni a través de su madre, Ramona Montiel. Un artista que no dudó a la hora de conjugar inspiración, ideología y sentimiento en su obra. Tal vez por eso nunca llegó a ser digerido por los cagatintas de izquierdas, tan críticos del peronismo como intrascendentes para el pueblo.




Para el crítico Raúl Santana, “el proyecto artístico de Daniel Santoro es imposible de ubicar en cualquiera de los ismos o tendencias que han atravesado hasta la actualidad la escena de las artes plásticas en nuestro país. Su propuesta carece de antecedentes con los cuales se pudiera comparar o confrontar. Su inspirada amalgama de estética, historia y política despliega una sostenida y extravagante invención que pone en obra ese vasto ‘mundo peronista’, extendiendo osadía, gracia, humor, ironía y tragedia, sin descartar otros condimentos”. (…)



“En sus barrocas y monumentales visiones, entramos a intrincadas escenas donde con elaborados emblemas y símbolos se van haciendo visibles las caras de aquella realidad. Pero este mundo no ha sido el fruto de espontáneas inspiraciones, sino de un largo proceso de investigaciones y reconocimientos.

"Con insaciable curiosidad, el artista recorrió y consultó durante años los materiales que lo actualizaron con ese pasado: documentos, revistas como Mundo Peronista o Mundo Atómico, afiches proclamando las distintas realizaciones y preocupaciones del gobierno -en su inédita manera de mantener una constante comunicación con el pueblo- y todo tipo de gráficas -lo que para el artista significó un verdadero hallazgo- que dio por resultado la reciente edición del pequeño libro que recopila gran parte de aquella gráfica con el título Perón Mediante.

“También fueron fundamentales para Santoro libros como los de los planes quinquenales que lo actualizaron sobre las increíbles realizaciones de aquella década. Así comenzó el artista a atisbar la significación de ese Estado protector que irrumpió en la historia argentina como una cumplida utopía, al menos para una gran mayoría. Y no sólo atisbó aquel Estado, sino también la irrupción de una estética que a través de la radiofonía, de sus arquitecturas, de sus festejos y apariciones públicas, flotaba indeterminada.

“Quizá uno de los primeros propósitos del artista haya sido darle unidad y entidad a toda aquella estética flotante, tal como afirma el propio Santoro en alguno de sus textos: ‘En muchos de mis trabajos, como los que ilustran este texto, busco lograr acercamiento visual, al menos dibujar los contornos de lo que podría ser el Justicialismo. Esto, sin duda es un desafío, tal búsqueda siempre fue un enigma para sociólogos, politólogos, economistas, etc..., etc...’.”


Según el especialista Norberto Griffa, “en la iconografía de Santoro, la Madre-Eva cuida, protege (El hada buena argentina, se aparece ante tres niños escolarizados) alimenta y cura (Fuente de aguas curativas) pero también castiga (La mamá de Juanito es atacada en los alrededores de la ciudad justicialista). Entre el cuidado y el castigo, crece el árbol de la vida, ya florecido, en un permanente juego de luz y de sombra. Eva es la fuerza de la Tierra”.

El mismo Santoro ha señalado que “el peronismo no tiene una visión de sacrificio y eso lo aleja enormemente de la izquierda: es la utopía de la felicidad que está al alcance de la mano. La utopía realizable en lo inmediato.”

Para Griffa, “en muchos trabajos se muestra la insistencia de Santoro por mostrar que el peronismo no es ni de izquierda ni de derecha” (...) No olvidemos que siempre se insistió, especialmente en los '70, que el peronismo es un ‘movimiento’ y, por lo tanto, con sus diferentes alas: izquierda y derecha. Santoro remarca la idea de la ‘tercera posición’: ni izquierda ni derecha; en todo caso, una permanente oscilación para encontrar ‘el camino del medio’”.

“Santoro –continúa Griffa- iconiza la mitología popular del peronismo originario. El mito se hace arte en la pintura. Se hace arte político.”

“A mí me expulsaron de todas las muestras de arte político porque si no sos de izquierda, no sos un artista político: hay como un maridaje entre la izquierda y el arte político. Y el peronismo queda en el campo vacío”, dispara Santoro.
Griffa concluye que “el Bosque justicialista es un lugar, una tierra, una casa donde un pueblo encuentra ‘lo propio de su destino’. Espacio mítico, que, en Santoro, alberga un dejo de nostalgia por un ‘paraíso perdido’, aunque en su otro punto nodal es la ‘tierra prometida’”.


Pipo
Producción: Marco y Vale

sábado, 28 de noviembre de 2009

JUSTICIALISMO SOBRE RUEDAS





El 28 de marzo de 1952, el general Perón estampaba la firma al decreto que establecía la puesta en marcha de la empresa autárquica Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) en Córdoba, con un muy claro objetivo: investigación, fabricación y reparación de material aeronáutico (un tema que trataremos más adelante), y promoción y producción automotriz, bajo la idea de concebir vehículos para distintos fines y un auto íntegramente argentino: el Justicialista.






En principio, se buscó una rápida inspiración en el auto alemán DKW. Se importaron dos de éstos, un sedán y una rural, a fin de copiar cada una de sus partes. En 1953 comenzó la producción oficial del Auto Justicialista en tres modelos: la chatita, el furgón y el sedán. Autos, camiones ligeros, pick ups, furgones de tipo urbano -con motores dos tiempos sumamente sencillos para posibilitar un precio inicial y de mantenimiento económicos- y un vehículo utilitario denominado Rastrojero, a los que se sumaron las motos Puma y los tractores Pampa.

Para el sedán Justicialista se optó por un revolucionario sistema de cilindros en “u”, un motor absolutamente original al que se llamó M-800. La carrocería fue encargada a un grupo de diseñadores del área de Proyecto de Aviones, y se inspiró en las formas del célebre Chevrolet 51.

El correlato deportivo del Justicialista se concretó en material poliéster reforzado con fibra de vidrio. Se fabricaron unos diez prototipos. El primero fue el “barchetta”, con un espejo de cola en forma de diedro negativo (con el centro hundido) y con una sola puerta, al estilo Corvette. La trompa de todos los modelos era característica, con faros similares al Excalibur estadounidense o al Renault Gordini deportivo de los años 60. Todos eran descubiertos, salvo uno que tenía techo de plástico. La versión definitiva de producción fue la de techo duro: se fabricaron unas 167 unidades con motor Porsche 4 cilindros, y alcanzaban los 110 km/h.

Hubo una versión optimizada, el Justicialista Gran Turismo, con motor de 8 cilindros en V, que lograba una velocidad máxima de 180 km/h. El Justicialista supo andar durante un par de años por calles y rutas argentinas, haciendo realidad el sueño del auto propio, producido en el país y a un precio muy razonable.









El tractor Pampa fue creado en base al alemán Lanz Bull, a partir de una encuesta en distintas localidades agrícolas. Se fabricaron en total 3.500. Circulan muchas historias alrededor del diabólico Pampa. La mayoría refiere a su capacidad de invertir la marcha, lo cual provocó varios accidentes: muchas veces el tractor salía disparado hacia atrás derrumbando galpones o incendiando campos al despedir combustible encendido.

El Rastrojero fue el vehículo que mejor sobrevivió a golpes y proscripciones, convirtiéndose en un clásico. Era un utilitario adaptado para llevar cargas hasta de 500 kilos, con operación sumamente económica. La versión naftera llegó a las 2.365 unidades, y la diesel (1954-1969) a las 38.656.

En mayo de 1953 comenzó a operar la fábrica de motocicletas Puma. Su aceptación fue inmediata, y siguieron produciéndose hasta 1967, sumando un total de 106.699 en sus seis modelos.



El Segundo Gobierno Justicialista estimaba que al finalizar el plan quinquenal la producción sería de unas 50.000 unidades entre autos sedan, camiones ligeros y vehículos rurales, unas 10.000 unidades de motocicletas Puma y unas 2.500 unidades de Rastrojeros. Epocas de oro, y autos para ir de casa al trabajo, y viceversa.
Pipo

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LLEGÓ PIBE PERONISTA

Pibe Peronista es un blog familiar que pretende recrear anécdotas, sucesos, personajes, productos, tendencias, arte, gráfica y mucho más de la gloriosa historia del Peronismo, sin descuidar el presente. Cuando hablamos de Peronismo nos referimos al único que conocemos: el que será revolucionario o no será. Los que remamos este blog lo hacemos desde la convicción de que el campo de acción propuesto es inagotable; de ahí el entusiasmo. Este es el equipo que sale a la cancha: Juanita, Marco, Vale, Pipo (también integrante del blog Los Caniches de Perón), el gato Wilbur Nahuel y el quelonio Yaquito.

¿Por qué Pibe Peronista? La portada del blog supone el rescate de una de las pocas imágenes sobrevivientes de la revista Tu Página de Pibe Peronista (tomada del libro Perón mediante. Gráfica peronista del período clásico, editado por Guido Indij), que los chicos leían en su casa o en la unidad básica del barrio a principios de los años 50, junto con Mundo Infantil, que –entre otras cosas– les enseñaba a interpretar el Justicialismo y a ser verdaderos Pibes Peronistas. A fines de los 20 y durante los 30, el PC había fracasado con Compañerito, publicación que impartía instrucciones para ser “un buen niño comunista” o un “joven pioner”. Tu Página de Pibe Peronista y Mundo Infantil no corrieron la misma suerte.

Claro que también hubo otras revistas fundamentales que no estaban dirigidas estrictamente a los pibes: El Hogar, Mundo Deportivo, Mecánica Popular, Chicas, El Día, Mundo Atómico,
entre muchas otras. De todas, destacamos a Mundo Peronista, revista que editaba la Escuela Superior Peronista, organismo nacional de adoctrinamiento destinado a los PP femenino y masculino y a los sindicatos, y uno de las vías de adoctrinamiento empleadas en las UB. Los símbolos, los valores, el mensaje de Perón y la doctrina justicialista eran transmitidos a través de la lectura y el comentario de Mundo Peronista. Ya desde el título o desde expresiones como Tercera Posición, Mundo Peronista planteaba la posibilidad cierta de un peronismo exportable, de una historia mundial peronista.

El director de la publicación, Raúl Mendé, redactaba los artículos sobre adoctrinamiento y era cuestionado por muchos secretarios generales, a quienes interpelaba sin miramientos, como en este caso relativo al Segundo Plan Quinquenal: “El general ha expuesto su Plan Económico. A usted no se le ha ocurrido que como representante del movimiento en su barrio o su pueblo usted tiene la obligación de hacer algo para que las ideas de Perón se conozcan en toda la zona de su influencia? Entonces, qué hace que no se mueve? Por ejemplo, realizar reuniones con los jefes de familia afiliados a su unidad y explicarles el plan, discutirlo y ver qué va a hacer cada uno. Al cabo de algún tiempo reunirse nuevamente para analizar que había hecho cada uno. Con las amas de casa les toca a las unidades básicas femeninas”.

En una entrevista concedida a la revista Figuraciones, el artista Daniel Santoro comentaba: “Es fundamental el recuerdo de algunas revistas, como Mundo Peronista y Mundo Atómico. En Mundo Peronista, que no era una revista del Estado, se vuelca todo lo ideológico del peronismo, pero también en sus gráficos y viñetas, que representan al ser humano desde una especie de stalinismo blando. Los gauchos son felices y de piel rosada. El constructivismo de la época soviética había sido, como el que después pudo verse todavía en las ilustraciones de la Alemania Nazi, un constructivismo duro. El del peronismo es blando. Esa blandura se ha olvidado junto con los fusilamientos; el mismo peronismo lo quiso olvidar. Yo no puedo pensar esa gráfica sin pensar el peronismo; pero el peronismo, no la política. Yo me siento ajeno al arte político”.

La política no es para nosotros un fin, sino sólo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional”, dice Mundo Peronista. De cierre, una irónica adaptación de las definiciones de los distintos partidos políticos, publicada en el número 2, de agosto de 1951, extraída del sitio http://www.elforro.com/:

"¡No será original... pero es cierto!
(adaptacion)

Fascismo: Usted tiene dos vacas; el gobierno se las deja: usted las ordeña y él le saca la leche.

Nazismo: Usted tiene dos vacas; el gobierno lo mata a usted y le saca las dos vacas.

New Deal: Usted tiene dos vacas; el gobierno mata una, ordeña la otra y tira la leche a la cloaca.

Democracia Capitalista: Usted tiene dos vacas. Vende una vaca, compra un toro y con el tiempo se hace estanciero, dueño de y señor de haciendas y vidas humanas.

Democracia: Usted tiene dos vacas; usted hace lo que bien o mal quiere con sus vacas, y los demás, que revienten.

Socialismo: Usted tiene dos vacas; le entrega una al vecino.

Comunismo: Usted tiene dos vacas. El gobierno se las quita, las ordeña y le da a usted un poco de leche.

Justicialismo: Usted tiene tres vacas. Usted mata una vaca y le vende la mitad a sus paisanos; el gobierno le defiende el negocio de una cuarta parte, que usted vende en el exterior, y usted le entrega al gobierno el otro cuarto para ser distribuido entre los que no tenían ni una gallina. De paso se salva de que estos necesitados hagan una “carnicería” cuereándolo a usted y a sus tres vacas. Las otras vacas las guarda para que le sigan dando leche y terneros. ¡Ah!... y si usted se aviva trabajando, ¡industrializa los restos de la vaca muerta y la leche de las vivas!"

Pipo
Producción: Marco