
Hijo de calabreses, el artista plástico Daniel Santoro nació en el barrio de Constitución un año antes del golpe que derrocó al segundo gobierno peronista. Su produción retoma una larga serie de elementos compositivos de la historia de la pintura, sobre todo aquellos que inspiraron la gráfica justicialista, también del Renacimiento y el Barroco y de distintas culturas, exhibiendo una epopeya política en imágenes.
Es, entre muchas otras cosas, el creador del Manual del Niño Peronista, donde hace su propia reconstrucción de la historia del movimiento en imágenes; de la muestra Mundo Peronista, producto de sus artesanales manuales peronistas, que dibujó durante más de un cuarto de siglo; el Bosque Justicialista; la Ciudad Perdida… y el creador del Proyecto Pulqui.
Otra característica de Santoro es haber peronizado al Juanito Laguna de Berni a través de su madre, Ramona Montiel. Un artista que no dudó a la hora de conjugar inspiración, ideología y sentimiento en su obra. Tal vez por eso nunca llegó a ser digerido por los cagatintas de izquierdas, tan críticos del peronismo como intrascendentes para el pueblo.
Es, entre muchas otras cosas, el creador del Manual del Niño Peronista, donde hace su propia reconstrucción de la historia del movimiento en imágenes; de la muestra Mundo Peronista, producto de sus artesanales manuales peronistas, que dibujó durante más de un cuarto de siglo; el Bosque Justicialista; la Ciudad Perdida… y el creador del Proyecto Pulqui.
Otra característica de Santoro es haber peronizado al Juanito Laguna de Berni a través de su madre, Ramona Montiel. Un artista que no dudó a la hora de conjugar inspiración, ideología y sentimiento en su obra. Tal vez por eso nunca llegó a ser digerido por los cagatintas de izquierdas, tan críticos del peronismo como intrascendentes para el pueblo.
Para el crítico Raúl Santana, “el proyecto artístico de Daniel Santoro es imposible de ubicar en cualquiera de los ismos o tendencias que han atravesado hasta la actualidad la escena de las artes plásticas en nuestro país. Su propuesta carece de antecedentes con los cuales se pudiera comparar o confrontar. Su inspirada amalgama de estética, historia y política despliega una sostenida y extravagante invención que pone en obra ese vasto ‘mundo peronista’, extendiendo osadía, gracia, humor, ironía y tragedia, sin descartar otros condimentos”. (…)“En sus barrocas y monumentales visiones, entramos a intrincadas escenas donde con elaborados emblemas y símbolos se van haciendo visibles las caras de aquella realidad. Pero este mundo no ha sido el fruto de espontáneas inspiraciones, sino de un largo proceso de investigaciones y reconocimientos.
"Con insaciable curiosidad, el artista recorrió y consultó durante años los materiales que lo actualizaron con ese pasado: documentos, revistas como Mundo Peronista o Mundo Atómico, afiches proclamando las distintas realizaciones y preocupaciones del gobierno -en su inédita manera de mantener una constante comunicación con el pueblo- y todo tipo de gráficas -lo que para el artista significó un verdadero hallazgo- que dio por resultado la reciente edición del pequeño libro que recopila gran parte de aquella gráfica con el título Perón Mediante.
“También fueron fundamentales para Santoro libros como los de los planes quinquenales que lo actualizaron sobre las increíbles realizaciones de aquella década. Así comenzó el artista a atisbar la significación de ese Estado protector que irrumpió en la historia argentina como una cumplida utopía, al menos para una gran mayoría. Y no sólo atisbó aquel Estado, sino también la irrupción de una estética que a través de la radiofonía, de sus arquitecturas, de sus festejos y apariciones públicas, flotaba indeterminada.
“Quizá uno de los primeros propósitos del artista haya sido darle unidad y entidad a toda aquella estética flotante, tal como afirma el propio Santoro en alguno de sus textos: ‘En muchos de mis trabajos, como los que ilustran este texto, busco lograr acercamiento visual, al menos dibujar los contornos de lo que podría ser el Justicialismo. Esto, sin duda es un desafío, tal búsqueda siempre fue un enigma para sociólogos, politólogos, economistas, etc..., etc...’.”
Según el especialista Norberto Griffa, “en la iconografía de Santoro, la Madre-Eva cuida, protege (El hada buena argentina, se aparece ante tres niños escolarizados) alimenta y cura (Fuente de aguas curativas) pero también castiga (La mamá de Juanito es atacada en los alrededores de la ciudad justicialista). Entre el cuidado y el castigo, crece el árbol de la vida, ya florecido, en un permanente juego de luz y de sombra. Eva es la fuerza de la Tierra”.
El mismo Santoro ha señalado que “el peronismo no tiene una visión de sacrificio y eso lo aleja enormemente de la izquierda: es la utopía de la felicidad que está al alcance de la mano. La utopía realizable en lo inmediato.”
Para Griffa, “en muchos trabajos se muestra la insistencia de Santoro por mostrar que el peronismo no es ni de izquierda ni de derecha” (...) No olvidemos que siempre se insistió, especialmente en los '70, que el peronismo es un ‘movimiento’ y, por lo tanto, con sus diferentes alas: izquierda y derecha. Santoro remarca la idea de la ‘tercera posición’: ni izquierda ni derecha; en todo caso, una permanente oscilación para encontrar ‘el camino del medio’”.
“Santoro –continúa Griffa- iconiza la mitología popular del peronismo originario. El mito se hace arte en la pintura. Se hace arte político.”
“A mí me expulsaron de todas las muestras de arte político porque si no sos de izquierda, no sos un artista político: hay como un maridaje entre la izquierda y el arte político. Y el peronismo queda en el campo vacío”, dispara Santoro.
Griffa concluye que “el Bosque justicialista es un lugar, una tierra, una casa donde un pueblo encuentra ‘lo propio de su destino’. Espacio mítico, que, en Santoro, alberga un dejo de nostalgia por un ‘paraíso perdido’, aunque en su otro punto nodal es la ‘tierra prometida’”.
Pipo
Producción: Marco y Vale
"Con insaciable curiosidad, el artista recorrió y consultó durante años los materiales que lo actualizaron con ese pasado: documentos, revistas como Mundo Peronista o Mundo Atómico, afiches proclamando las distintas realizaciones y preocupaciones del gobierno -en su inédita manera de mantener una constante comunicación con el pueblo- y todo tipo de gráficas -lo que para el artista significó un verdadero hallazgo- que dio por resultado la reciente edición del pequeño libro que recopila gran parte de aquella gráfica con el título Perón Mediante.
“También fueron fundamentales para Santoro libros como los de los planes quinquenales que lo actualizaron sobre las increíbles realizaciones de aquella década. Así comenzó el artista a atisbar la significación de ese Estado protector que irrumpió en la historia argentina como una cumplida utopía, al menos para una gran mayoría. Y no sólo atisbó aquel Estado, sino también la irrupción de una estética que a través de la radiofonía, de sus arquitecturas, de sus festejos y apariciones públicas, flotaba indeterminada.“Quizá uno de los primeros propósitos del artista haya sido darle unidad y entidad a toda aquella estética flotante, tal como afirma el propio Santoro en alguno de sus textos: ‘En muchos de mis trabajos, como los que ilustran este texto, busco lograr acercamiento visual, al menos dibujar los contornos de lo que podría ser el Justicialismo. Esto, sin duda es un desafío, tal búsqueda siempre fue un enigma para sociólogos, politólogos, economistas, etc..., etc...’.”
Según el especialista Norberto Griffa, “en la iconografía de Santoro, la Madre-Eva cuida, protege (El hada buena argentina, se aparece ante tres niños escolarizados) alimenta y cura (Fuente de aguas curativas) pero también castiga (La mamá de Juanito es atacada en los alrededores de la ciudad justicialista). Entre el cuidado y el castigo, crece el árbol de la vida, ya florecido, en un permanente juego de luz y de sombra. Eva es la fuerza de la Tierra”.El mismo Santoro ha señalado que “el peronismo no tiene una visión de sacrificio y eso lo aleja enormemente de la izquierda: es la utopía de la felicidad que está al alcance de la mano. La utopía realizable en lo inmediato.”
Para Griffa, “en muchos trabajos se muestra la insistencia de Santoro por mostrar que el peronismo no es ni de izquierda ni de derecha” (...) No olvidemos que siempre se insistió, especialmente en los '70, que el peronismo es un ‘movimiento’ y, por lo tanto, con sus diferentes alas: izquierda y derecha. Santoro remarca la idea de la ‘tercera posición’: ni izquierda ni derecha; en todo caso, una permanente oscilación para encontrar ‘el camino del medio’”.“Santoro –continúa Griffa- iconiza la mitología popular del peronismo originario. El mito se hace arte en la pintura. Se hace arte político.”
“A mí me expulsaron de todas las muestras de arte político porque si no sos de izquierda, no sos un artista político: hay como un maridaje entre la izquierda y el arte político. Y el peronismo queda en el campo vacío”, dispara Santoro.Griffa concluye que “el Bosque justicialista es un lugar, una tierra, una casa donde un pueblo encuentra ‘lo propio de su destino’. Espacio mítico, que, en Santoro, alberga un dejo de nostalgia por un ‘paraíso perdido’, aunque en su otro punto nodal es la ‘tierra prometida’”.
Pipo
Producción: Marco y Vale









