domingo, 21 de febrero de 2010

JP II, EL PAPA PULENTAE

A casi un lustro de fumarnos a Benedicto XVI, el papa que ya ha trascendido el reino vegetal y comienza a acariciar el mineral, nobleza obliga rendir sentido tributo a Juan Pablo II, que sin duda tenía mucho más onda que el actual santo mueble. Además de velas e incensarios, Ratzinger ha sostenido que el condón no sirve para luchar contra el sida, ya que “resulta mucho más efectiva la consagración en cuerpo y alma –sobre todo en cuerpo, desde luego– a una vida virtuosa y apegada a los preceptos morales de la Iglesia”. Algo así como decir que en una guerra no es el casco lo que previene de recibir un tiro en la cabeza sino convertirse en desertor y evitar entrar en combate. Si Juan XIII fue el Papa Bueno, Benedicto bien podría ser el Papa Frita. Y Juampi II, el Papa Pulenta.

El polaco Karol Józef Wojtyła, conocido desde 1978 como Juan Pablo II, destacó en su juventud como consumado ajedrecista, y practicó atletismo, fútbol y natación. También presidió diversos grupos estudiantiles, desarrolló gran pasión por el teatro y durante algún tiempo aspiró a estudiar literatura y convertirse en actor profesional. Lo que se dice un “pulenta” con todas las letras. A pesar de ser joven, durante la ocupación nazi en Polonia no sufrió, como Benedicto, ningún tipo de “confusión”, al punto de terminar siendo fichado por la Gestapo.

Ya ungido sumo pontífice, se dedicó a recorrer el mundo con el papamóvil, creado especialmente para él luego de que el turco Alí Agca lo agasajara con un par de corchazos en la Plaza de San Pedro. En la primera foto puede vérselo disfrutando de un entrenamiento de la reserva de El Porvenir, y en la segunda pegando onda con Paris Hilton. Fue autor de frases como “Pido insistentemente a los automovilistas que respeten a los demás, aceptando ser prudentes y responsables a la hora de conducir”, “Hasta el rosal tiene espinas” o “Bush derriba ciudades y Julio Iglesias”. Dicen que dos años después de fallecido apareció su imagen en las llamas de una fogata encendida en una localidad del sur de Polonia (foto de abajo). Otros opinan que se trata de Aldolfo García Grau comprando cigarrillos.

Sería tedioso extenderse sobre lo que ya conocemos, ¿pero alguien sabía que JP II participó de algunos exorcismos? En 1982 exorcizó en habitaciones pontificias a una mujer de Spoleto. Según la agencia ANSA, se trató de Francesca F., quien se arrastraba por el piso y cuyos aullidos se escuchaban desde la sala de audiencias. Quince años después, el exorcista de la diócesis de Roma, Gabriele Amorth, confirmó al diario "Il Messaggero" que en plena audiencia general de San Pedro apareció una “endemoniada” de “fuerza sobrehumana” que “con voz cavernosa gritaba frases sin sentido”. Era “una guapa muchacha de 19 años originaria de un pueblito de Monza”, describió Amorth. El Papa se encontró con ella en un “lugar apartado”. “La vio, la llamó, la acarició y la trató con mucho cariño durante media hora”, comentó el exorcista matriculado.


Habemus pulentae

Pibe

3 comentarios:

la húngara dijo...

Otra frase acuñada por su santidad y no por eso menos importante: "A la chapa hay que clavarla porque si no se vuela" (traducido a cada uno de los tantos idiomas dominados por el santo padre) Salud!! (con vino de misa por supuesto)

Anónimo dijo...

jajaj, muy buena nota, me encantaron los chistes malos.

MMM

Pibe Peronista dijo...

Justamente, chistes buenos hace cualquiera, jajj.

Abrazo
Pibe