domingo, 28 de marzo de 2010

ORÍGENES DE LA MARCHA PERONISTA

¿Cuál es el origen y quiénes son los verdaderos autores de la Marcha Peronista?

El 17 de octubre de 1992, Hugo Gambini escribió en La Nación que la música de “Los muchachos...” había
sido tomada de la marcha de un club de barrio. “En realidad, aunque no lo aclaraba, se refería solamente a la primera parte de la pieza”, asegura el periodista Néstor Pinsón, quien trazó un mapa bastante acabado acerca del génesis de la marchita.

Según Pinsón, la historia se remonta a principios de los años 30 en el barrio de Barracas. Un tal Juan Raimundo Streiff solía recorrer esas calles en carnaval improvisando melodías con su bandoneón. En la nota “Del tablón a la Plaza de Mayo” (revista Todo es Historia, Nº 443), Ricardo Valentini señala que en 1931 una de esas melodías entusiasmó a los muchachos del club Barracas Juniors como para convertirla en marcha de la institución. Los versos fueron aportados por un entendido en murgas conocido como el Turco (Juan) Mufarri. Así quedó esa marcha:

Los muchachos de Barracas
todos juntos cantaremos
y al mismo tiempo daremos
un hurra de corazón.
Por esos bravos muchachos
que lucharon con fervor
por defender los colores
de esta gran institución.

Juan Carlos, hijo de Juan Raimundo Streiff, asegura que el tema nunca fue registrado. Tiempo después –siempre según Pinsón– la hinchada de Barracas Juniors empezó a intercalar a modo de estribillo de la marcha una música y una letra pertenecientes a una comparsa de La Boca: “¿Pa; qué bebés / si no sabés? / ¿Pa; qué tomás / si te hace mal? / Tomá tomate / te hace bien”. El investigador Emilio Zamboni juramenta haber entonado esos versos de purrete.

Otra versión es la de Héctor Benedetti. En su libro "Las mejores anécdotas del tango y otras curiosidades" (Planeta, 2000) apunta que la marcha es obra del pianista Norberto Ramos, integrante del cuarteto Los Ases. Aparentemente, la fuente de Benedetti es un reportaje realizado a Ramos por Juan Ayala en 1995 para la revista La Maga. Dice Ramos: “En 1948 mi padre trabajaba como gráfico en la editorial Atlántida. Yo tenía 15 años, y un día se apareció con unos compañeros suyos: Rafael Lauría, Enrique Odera y Guillermo de Prisco. Querían hacer una marcha para los obreros gráficos peronistas y necesitaban de mí para ponerle música. Me cantaron el ‘Perón, Perón, qué grande sos’, con una melodía que, me dijeron, era usada por una comparsa. A los diez días tenía la primera parte. De la letra se encargó Lauría. Fuimos a los estudios Grafasón y allí grabamos ‘Los gráficos peronistas’”.

Los gráficos peronistas
todos juntos triunfaremos
y al mismo tiempo daremos
un hurra de corazón.
¡Viva Perón! ¡Viva Perón!
Por ese gran argentino
que se supo conquistar
a la gran masa del pueblo
combatiendo el capital.

¡Perón, Perón, qué grande sos!
¡Mi general, cuánto valés!
¡Perón, Perón, gran conductor!
Sos el primer trabajador.


“Cualquiera que sepa un poco de música se da cuenta de que la melodía fue realizada por un
chico, ya que se basa en tres notas de un tono menor y su dominante. Por eso gustó, porque era sencilla. No pensé en registrarla porque a los quince años de edad lo único que quería era tocar con Los Ases”. En noviembre de 1983 Ramos se presentó en SADAIC para registrar lo que él consideraba su obra, pero se desayunó con que ya figuraba como “de autor anónimo”. Al año siguiente consiguió registrar “Los gráficos peronistas".

También el famoso compositor y director Rodolfo Sciamarella fue asociado con la marchita por error, ya que fue creador de varios temas relacionados con el peronismo. El hijo de Sciamarella señaló a Hugo Gambini que “la única marcha política que compuso mi padre fue, curiosamente, para una campaña presidencial brasileña, y decía así: ‘Todo el mundo tiene fe / que será presidente / Juscelino Kubitschek’. De la marchita peronista no hubo nada”.

Otros nombres en danza fueron los hermanos Lomuto, muy cercanos a los militares de los años 40 y al peronismo. Tanto, que fueron erróneamente engayolados como autores de la marcha. “Quizá por haber sido los creadores de la marcha ‘4 de Junio’, en celebración del golpe que rompió el orden constitucional en 1943”, aclara Pinsón.

“En cuanto a la letra de la marchita, su historia es un rompecabezas”, dice Pinsón. Casi dos décadas después de compuesta aquella letra del Turco Mufarri para el club Barracas Juniors, Rafael Lauría, secretario de los gráficos, publicó unos versos en la revista del gremio bajo el título “Los gráficos peronistas”, que encajaban perfectamente en los sones de la marcha futbolera.

En su libro Rindo cuenta el médico Oscar Ivanissevich especifica: “En una de nuestras visitas al diario Democracia, subíamos la escalera con la señora de Perón mientras cantaba en voz baja con mi amigo Guillermo de Prisco una tonada que él me dijo era la marcha de ‘Los gráficos peronistas’. Más tarde, al salir, la continuamos en la vereda, y la señora nos dijo: ‘El canto es muy
lindo. Vamos a la Presidencia para que lo escuche el General’”.

En la nota de La Maga, Guillermo de Prisco relata que en septiembre de 1948 viajó con Ivanissevich a Tucumán, y que “el médico recordó la marcha y se puso a escribir nuevos versos y a mejorar algunos de los que ya estaban. Mandamos a imprimir 30.000 volantes. El título ya era ‘Los muchachos peronistas’. Se repartieron al pueblo reunido frente a la casa de gobierno de la provincia, y ayudados por el cuarteto folklórico de la Fábrica Argentina de Alpargatas comenzamos a cantar. La gente le tomó la mano de inmediato y nos dimos cuenta del tremendo poder que emanaba de esa marcha”.

“El compañero José Spath traía un rudimentario grabador. Lo registrado permitió recorrer las calles en un camión y propalar la marcha por un altavoz que cargamos. De regreso a Buenos Aires el médico le solicitó a la directora de coros, María Teresa Volpe de Pierángeli, que le hiciera algunos retoques, y luego de varios ensayos un grupo de personas la grabamos a viva voz en los estudios Victor, como registro particular, a nombre del Partido Peronista”, añade De Prisco. “La placa llevó el número P.911”, amplía Pinsón.

Conclusiones de Néstor Pinsón
“De todo lo referido se concluye que la primera parte de la música de ‘Los muchachos peronistas’ pertenece a Juan Raimundo Streiff, y que el estribillo es un motivo popular anónimo usado por las murgas de carnaval. En todo caso, la contribución de Norberto Ramos pudo haber consistido en escribir las notas de la melodía en un pentagrama, más allá de algún arreglo para la grabación. En cuanto a la letra, sus autores fueron Rafael Lauría y Oscar Ivanissevich, copiando en gran medida los primitivos versos del Turco Mufarri para la marcha del club Barracas Juniors, y agregando otros.”

Nota de Pibe Peronista
A todo este vaudeville o vodevil se le suma que, el año pasado, el parásito Néstor Fontana, hijo bobo del compañero Hugo del Carril y subdito del Guardavidas Duhalde y Momo Venegas, logró que la justicia estableciera que los derechos de la marcha cantada por su padre le pertenecen en exclusiva a su familia, por lo que, paradójicamente, este Gobierno Peronista no puede utilizarla en actos partidarios.

Por lo demás, afortunadamente la marcha continúa registrada como “anónima”, ya que es un bien cultural de todo el pueblo peronista. A menos que aparezca el Colo reclamando la ejecución de un solo de pito en alguna ignota versión.

1 comentario:

Ir dijo...

A Nestor Fontana le otorgaron los derechos de la marcha cantada por su padre Hugo del Carril.
La musica es anonima. Por tanto, podria registrarse otra version para los actos, por que no? por que quedarnos sin marcha?