martes, 11 de enero de 2011

NAIPAUL, EL NOBEL MÁS GORILA DE LA HISTORIA

"Por imposición editorial, por privada naturaleza polémica, por bronca, por orgullo herido, y por reconocida pretensión periodística, este artículo fue posible, o vomitado para poder nacer. Hubo y hay más motivos, igual de subjetivos y opinables, aunque nunca tantos como los datos sobre la vida y obra de este escritor nacido en tierra equivocada. El omitido es Premio Nobel de literatura y fiel exponente del coloniaje mental del subdesarrollo; en términos militantes, un cipayo a combatir.”

El “omitido” en el copete de la muy buena nota escrita por Silvia Nadalín para la revista digital Ruleta China es “Sir” Vidiadhar Surajprasad Naipaul, Premio Nobel de Literatura 2001 y autor de la frase “El nombre de Perón es demasiado vil para ser citado en público”. Tal vez haya pasado un poco inadvertido aquí, en épocas de corralitos y estallidos, pero estamos hablando del escritor más GORILA que haya sido premiado por la Academia Sueca, lo cual amerita un galardón aparte.

Naipaul “nació en Trinidad y Tobago en 1932. Hijo de inmigrantes hindúes (bramanes), a los 18 años, sintiéndose ajeno en una ‘sociedad de esclavos, incapaces de creatividad’ se traslada a Inglaterra para estudiar becado en la Universidad de Oxford. Su obsesión por convertirse en escritor le impone negociar los obstáculos que suponían –y suponen– en la Europa blanca, occidental y católica, su origen racial y tercermundista. (…) La forma literaria a la que apelará Naipaul para defender la cuestionada legitimidad de su cáustica mirada será el relato de viaje. Pakistán, Irán, Marruecos, el Congo, España, Venezuela, Estados Unidos, Costa de Marfil, el Caribe, Argentina, serán los destinos elegidos para reforzar los argumentos colonialistas impuestos en cada una de esas sociedades a fuerza de sangre y expoliación”.

Además de desclasado, desenraizado y conservador a ultranza, Naipaul fue un gran maltratador y humillador de esposas y amantes. En la década del 70 escribió las novelas El cadáver en la Puerta de Hierro y El regreso de Eva Perón.

“Visitó nuestro país en una época que aún sigue siendo estratégica para entender los cruces ideológicos, partidarios y de desarrollo que fueron construyendo –o destruyendo– la sociedad argentina de la última década del siglo XX.

“Proscripción peronista, inestabilidad constitucional, sindicalismo, grupos guerrilleros, violencia política y militar, ideas libertarias, socialistas y antiimperialistas, constituyen los elementos que Naipaul somete a su ojo de amo inglés. Eso permite entender –nunca comprender– la ignorancia de sus desafortunados comentarios.

“Porque en El regreso de Eva Perón no hay indagación sociológica, ni pintura artística de cotidianeidades, ni análisis político-histórico, ni relatos literarios que alcancen algún nivel aceptable de lectura. (…) Demagogia, dictadura, magia, corrupción, irracionalidad, desorden, clientelismo, populismo, son los nombres que antes que Naipaul y después de él –Vargas Llosa– los dueños del mundo, los creadores de la nominación legítima nos endilgan como error.

“Naipaul no ahorra adjetivos ni interpretaciones políticas en sus notas. Perón es dictador, Rosas es dictador y gángster, el peronismo ofrece fe, Evita tiene una visión infantil del poder, la política y la venganza, los argentinos creemos en brujerías y nacimos engañados de ser europeos y civilizados, Argentina es una tierra de pillajes, defectuosa desde su concepción, sin historia, con elementos intelectuales escasos (de ahí que su política no puede ser más que una política de pillaje), la literatura de Borges es solo buena reputación y los guerrilleros son cuasi criminales sin sustento ideológico, los hombres son machistas por cobardes y las mujeres algo más que animales sometidos. Nada sirve, nada está bien, nada es como Naipaul sabe que debe ser.

“Parte de su documentación testimonial la conforman personajes como Mariano Grondona, sindicalistas anónimos, banqueros preocupados por la suba del dólar y señoras de la oligarquía porteña. Ellos acuerdan con Naipaul que la Argentina necesita instituciones dignas de confianza, orden, leyes, reglas claras de juego político y económico (hoy seguridad jurídica) y la indiscutible eliminación del peronismo.

“La Junta Militar que cometió el mayor genocidio de nuestra historia desapareciendo a 30 mil compañeros, también coincidió con Naipaul en el diagnóstico”, finaliza Nadalín.

8 comentarios:

Pablo Libre dijo...

Suelo citar a VS Naipaul, junto con Celine (neonazi), como dos grandes ejemplos de la discordancia "talento vs. ideología".
VS Naipaul es uno de los más grandes escritores que leí, y uno de los peore tipos que pisaron la tierra. Le pegaba a la jermu, violaba pibes, cosas por las cuales esas boludeces que citás son juego de niños.
Si me decís que leíste al menos 2 de sus obras cumbres y seguís opinando boludeces, te lo acepto. Comparar su literatura con el mamotreto de Llosa es un despropósito. Bah, si te interesa mínimamente la literatura más que quienes la escriben.
Abrazo.

Pibe Peronista dijo...

Querido Pablo, lo que me interesó destacar de la nota de Nadalín es la mirada de Naipaul sobre el "tercer mundo" y particularmente sobre la Argentina, lo cual no lo define como buen o mal escritor, no es eso lo que está en juego en este caso. En ese ranking es que la periodista ubica a Vargas Llosa junto con VS y no en el literario, afortunadamente. Leí "Entre los creyentes" y, si duda, es una novela majestuosa. Tampoco dudo del talento de Celine y mucho menos de la, por caso, genialidad de Ezra Pound. Sin embargo, insisto, era otro el enfoque que queria darle Nadalín.

Un abrazo Pablo

Pablo Libre dijo...

Comprendo, comprendo, volví porque me dí cuenta de que soné fuerte, tenés razón en ese enfoque.
Abrazo!

Pibe Peronista dijo...

Todo bien compañero, un abrazo!

oscarfquinteros dijo...

Ahhhh... ahora comprendo, una cosa es que te putee algun despremiado y otra que lo haga un Nobel ¡¡que lo parío, siempre se aprende algo !!
Que suerte, alcance a salir del frasco.

Pibe Peronista dijo...

jaja, Oscar, muy buena su acotación, por eso decía yo de separar los tantos: podés ser un gran escritor y también terrible hijo de puta.

abrazo

Anónimo dijo...

Recomiendo al compañero Pibe Peronista leer el Texto de Roberto Bolaños sobre V.S.NAIPAUL y su libro El Retorno de Eva Peron para ampliar argumentos.Saludos

Anónimo dijo...

Hola Pibe,cuenteme donde se equivoca Naipaul en este texto.
Tenía ya: setenta y nueve años y estaba en el noveno mes de su tercer mandato presidencial; y su leyenda había durado casi treinta años. Era el militar que había abandonado el código de su casta y sacudido la vieja sociedad colonial y agrícola de la Argentina; había identificado a los enemigos de los pobres; había creado los sindicatos. Había dado un rostro brutal a la bruta tierra de las estancias y' el polo y los hoteles de citas y el servicio doméstico muy barato. Y su leyenda de revolucionario sin par sobrevivió a la incompetencia y el pillaje de su primer mandato; sobrevivió a su derrocamiento en 1955 y a los diecisiete años de exilio que siguieron al 'mismo; sobrevivió a los asesinatos del populacho que le aguardaba a su triunfal retorno, el año pasado; y sobrevivió al fracaso de sus últimos meses en el poder ..
El fracaso fue obvio. Perón no pudo controlar a la Argentina que él había creado veinte años antes. Había identificado las crueldades de la sociedad y, pese a ello, había hecho que esta tarea necesaria pareciese irresponsable: no había podido reorganizar la sociedad que él mismo había minado. Y quizás esa labor de reorganización escapaba a la capacidad de cualquier líder, por imaginativo que fuera. La política refleja una sociedad y una tierra. La Argentina es una tierra de pillaje, una tierra nueva, virtualmente poblada este siglo. Sigue siendo una tierra apta para el pillaje; y su política no puede ser más que una política de pillaje.
. E:J. la Argentina esto lo entiende y lo acepta todo el mundo y al final Perón sólo podía ofrecerse a sí mismo como garantía del propósito de su gobierno, sólo podía ofrecer sus palabras. Al final se había convertido en su nombre solo, una presencia, por encima de todo, por encima del pueblo que actuaba en su nombre, por encima de la inflación y de las escaseces y de la creciente y vertiginosa caída del peso, las luchas entre las facciones, los secuestros diarios y los tiroteos con la guerrilla, los fuertes rumores de pillaje en las altas esferas: por encima de la Argentina, cuya brutalidad y frenesí él había adivinado y explotado, la Argentina por cuya' salvación había vuelto y que ahora deja tras de si

Hizo las paces con las fuerzas armadas, que anteriormente le habían despojado de su rango. Hizo las paces con la Iglesia, a la que había combatido durante su segundo mandato: moriría teniendo en la mano el rosario que le diera el Papa Pablo. Volvió del exilio convertido en un hombre ablandado, hasta filosófico, con ideas sobre la ecología y el medio ambiente y la unidad de la América latina .
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