domingo, 2 de octubre de 2011

LOCO

A mi amigo el Tano


Para ser un buen wing es necesario estar un poco loco. También, claro, es imprescindible tener talento. Caso contrario, cualquier demente podría ser un wing. René Orlando Houseman jugaba pegado a la raya y con las medias bajas porque le molestaban las canilleras. Fue (y es) un mago en la cancha y en la vida. Pero también un guapo. Todo habilidoso que se respete a sí mismo debe ser un guapo para poder bancarse los guadañazos de un rival desairado y seguir pintándole la cara con total desparpajo.

René, el Loco, pero también el Hueso que pesaba 48 kilos cuando hizo ascender a Defe en el 72. El Hueso de la villa del Bajo Belgrano que los milicos arrasaron antes del mundial 78. Su hogar. El Loco que adhirió al emergente de aquella juventud maravillosa de los 70. El Hueso que, ya jugando en la selección, pesaba 53 kilos porque “al concentrar pasé a comer seguido”, me confesó en un reportaje allá por los 90 en un bar del bajo llamado “Insólito” mientras se clavaba un blanco de la casa y le gambeteaba a las horas lentas.

El mismo René que anteayer reveló: “El señor Presidente, que en paz descanse, me mandó a llamar por intermedio de Julio De Vido para sacarse una foto y decirme que entre Corbatta y yo no sabía con quién quedarse. Ese fue un elogio de los más grandes que pude escuchar en mi vida, viniendo de quien vino”, y se lamentó por no haber tenido “la suerte de cruzarme con la señora Presidenta” porque “sería un orgullo poder compartir un café, pero eso sí, lo tendría que pagar ella porque en estos momentos no estoy para invitar a nadie”.


En aquella charla del “Insólito” el Loco recordaba que la última vez que se divirtió jugando al fútbol fue “cuando salimos campeones con Huracán en el 73. Todo el año, por el espectáculo que brindaba el equipo, daba gusto. La gente contenta, todo un barrio… Para mí fue inolvidable eso, yo lo guardo más que el mundial 78. Ese equipo no se compara con ninguno, fue el mejor que vi, era hermoso”.

Pero René, es sabido, alternaba los partidos de primera división con el potrero: “Yo venía los sábados y jugaba acá, en el potrero de Pampa, o en la cancha de Español, y los domingos jugaba en Huracán. Teniendo que jugar al otro día con cualquier equipo, con River o Boca, arriesgaba mis piernas por dos pesos. Amistosos que yo no cobraba, cobraba otro que necesitaba más que yo. Me sentía bien, era importante por el hecho de no defraudar a los amigos”.


Una anécdota: “Estábamos concentrados con la selección de Sívori en Castelar y me tiré desde el segundo piso a un jardín. Caí arriba de las plantas. Me piré, me tomé un colectivo y me fui a bailar con mi novia”.

Otra: “También con Sívori. Nos llevaron para la AFA a varios jugadores para ir a ver al dentista. Pedí permiso para ir al baño, me tomé un taxi y me vine para mi casa”.


Un amigo: “El Flaco Menotti. Nunca me daba órdenes, me decía: ‘Nene, usted entre y haga lo que sabe hacer’”.

Un enemigo: “Pizzarotti (PF selección argentina), era un nazi”.

El wing que más le gustó: “Pedro González”.

Un jugador con quien hubiera querido jugar: “Artime”.

Una frase que lo defina: “Calavera no chilla, no puedo ni quiero arrepentirme de nada”.

7 comentarios:

Adal El Hippie Viejo dijo...

a "Mujer de Olé bajo el brazo" ( http://mujerdeolebajoelbrazo.blogspot.com/ ) le va a encantar leer esto, ya mismo le aviso

buen domingo y abrazo peronista

Adal

Anónimo dijo...

Pipo:

Gracias, una nota nota digna de
quien la escribe y de un amigo.
Por una aristocracia arrabalera,tan solo ha sido cuerdo con el mismo..
El Tano

profquesada dijo...

Muy lindo post para el recuerdo, el compañerismo,la destreza futbolera, que digo destreza digo belleza y un domingo. Muy sentido y muy peronista.
un abrazo

Pibe Peronista dijo...

Espero que le guste y gracias, Adal! Abrazo

Tano, hacé de cuenta que la escribiste vos, pues compartimos el mismo sentimiento. Abrazo.

Profe, qué poeta era el Loco! Derrocaba belleza pegadito a la raya! Abrazo

Juan y La abanderada de los humildes por siempre dijo...

Un idolo Rene! aca en lomas tuvimos al Colorado Cuello, yo lo vi jugando en un potrero y encima de centro hasssss! y nunca me voy a olvidar...
Es verdad lo que decis de la locura del wing y de la habilidad y el aguante...de los que pude ver y son conocidos por todos me quedo con el Melli Guillermo y Claudio Paul. De mi Los Andes querido me quedo con Felipe Desagastizabal...

mujerdeole dijo...

Una maravilla pibe.
Ya em haré seguidora de este espacio.
Nos vemos
abrazo

Pibe Peronista dijo...

Se agradece cumpa. Acabo de ver tu blog y también me encantó. De hecho, me hice seguidor.

Un beso!