martes, 27 de diciembre de 2011

DE MANUALES E INSTRUCCIONES


Nada más desinstructivo que la saturación de una instrucción. Así, el conjunto de reglas o advertencias enumeradas en pos de algún fin se torna mera retórica castrense, algo que también tiene su lógica: la no lógica. Ojo, hay una lógica castrense tediosa y otra teatral. Quien haya jecho la colimba sabrá de qué estoy hablando.

Hojeando el manual de instrucciones para el uso de un "ordenador portátil" me encuentro con miles de ellas, particularmente con éstas:

"No coloque velas, cigarrillos encendidos, etc. encima del producto. Existe peligro de incendio"

"Procure que el producto no se caiga mientras lo está utilizando"

"Para trasladar el producto, en primer lugar apague la alimentación y quite todos los cables conectados. El producto podría resultar deteriorado o los ususarios tropezar con los cables"

"No utilice el ordenador mientras conduce un vehículo. Existe peligro de accidente. Concéntrese en la conducción"

"Trabaje con las muñecas rectas"

"Mantenga el antebrazo horizontal, de modo que la mano y el codo estén a la misma altura"

"Si utiliza gafas, límpielas antes de utilizar el ordenador"

"No apoye la palma de la mano sobre el teclado mientras escribe"

Banalidad al palo

Remite inevitablemente al genio de Cortázar:

Instrucciones para llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

6 comentarios:

nilda dijo...

me da ganas de escribir "instrucciones para despreciar" . Y en cuanto a los golfos del estrecho de Magallanes, inevitablemente me haran llorar.

Daniel dijo...

Realmente muy bueno, Pibe.

Angel dijo...

En realidad, los tipos estan curados de espanto y no se quieren comer un juicio porque no dijeron que no se podia hacer tal cosa con el producto
en USA es una industria, tal como aca lo son los rompehuesos

profquesada dijo...

jajajajaja, no puedo escribir.... jajajaja.

Pibe Peronista dijo...

Es asi don Profe, a la mierda con los manuales!

oscar S. dijo...

Che Pibe , ¿quien lo escribio?