jueves, 19 de enero de 2012

DESPUÉS DEL ÉXITO DE "CREÍ QUE ERA UN PITUTO" LLEGA...



7 comentarios:

Niño Errante dijo...

No quería irme en helicóptero, crei que era el ascensor... (ya sabemos de quién es el dixit)
Por favor, estos cobardes no tienen huevos para reconocer su cobardía.
Cordialmente,
Yo.

Isa dijo...

lo que más me impresionó, según cuenta "La Jueza" es que "El Capitán" se sacaba fotos con la tripulación y cobrara 20 o 30 euros, a lo que "La jueza dijo en reportaje que ni loca hubiese pagado eso, que le dijo una española que cobraba!!! y la entiendo porque también comento a título de no se qué el desastre de Argentina!! también comentó el precio desproporcionado de las bebidas en el Crucero!!!

Pibe Peronista dijo...

Niño, coincido!

Isa, qué vivillo de paquebote!

Daniel dijo...

Estaba viendo Inter-Milan y se le chispoteó. Terrible cararrota.

Osvaldo dijo...

ESte capitán me ahce acordar a ciertas elecciones que hubo por estas tierras hace unos meses donde después del gran triunfo de nuestra Presidenta algunos cayeron dentro de un pozo de 54,12 % de votos encima y no sabían cómo ni porqué llegaron ahí dentro, y la dagor, el cabezón, el justin, trataban de justificar lo injustificable.
No les hizo acordar al Olmedo cordobes que estaba en Edy Pequenino, ese de Cuesto cabecita complicano tutto!!?
Como al capitán les decimos ma fangulo!!!

Pibe Peronista dijo...

A esos se suman Gracias Belsunce y el capitan, multipremiados en "comedia de enredos"

profquesada dijo...

No les llama un poco la atención, mas allá de que el capitán es un payaso, la forma en que tratan el tema los medios televisivos de buenos aires. En un mundo que se caga olímpicamente en las tradiciones, como muestra el hecho de autorizar las torturas a detenidos y mantenerlos sin proceso o mear sobre cadáveres o asesinar a distancia a personas con robots o con bombas magnéticas solo porque son científicos. Digo si no se respetan las mínimas tradiciones militares porqué hay que exigirle a un capitán de un crucero de placer, que es un civil, que cumpla con una tradición que solo está en la imaginación del encargado de los guardacostas que es un héroe sin arriesgar nada, solo por decir vuelva al barco cazo. Cuando se incendió el rompehielos el capitán insistió en quedarse en el barco a pesar de la orden de abandonarlo de sus superiores. Se quedó solo, absolutamente solo. Pero era un militar con tradición. Es a la antigua. Hay que aplaudirlo y recordarlo.