domingo, 27 de diciembre de 2009

EVITA, DE TAPAS. De Eva Duarte a Eva Perón

A esta altura, resulta imposible saber a ciencia cierta cuántas tapas de revista fueron ilustradas con el rostro o la figura de Evita. Todo ese material gráfico puede, sí, dividirse en dos períodos no antagónicos aunque distintos: de 1934 a 1944, correspondiente a la Eva modelo publicitaria y actriz de radio, teatro y cine –o “Eva Duarte”–, y de 1944 en adelante, donde María Eva comienza a emerger como figura política y, por extensión, a convertirse progresivamente en “Eva Perón” o simplemente “Evita”. El punto de inflexión entre ambos períodos está dado por el encuentro Eva-Juan Perón en el Luna Park. Si hasta parece una producción de Tito Lectoure. “Los cuerpos figurados de Eva en las tapas de revista pueden entenderse como distintos momentos de un relato que habilita una lectura en clave melodramática”, señala María Sofía Vasallo (IUNA).


En esa primera etapa, la Eva actriz exhibe en tapas de revistas dos series de atributos opuestos que coexisten: el rostro inocente y dócil, y la sensualidad transgresora de su cuerpo. Una de las primeras tapas es la de Sintonía (25/11/39), donde posa junto al actor Alberto Vila. El 13/11/39, Evita es tapa de Damas y Damitas. Vera Pichel, secretaria de redacción de aquella publicación, contó la manera en que Evita la encaró para salir en la tapa, en épocas en que no había promotores publicitarios ni agentes de prensa. “Soy actriz de radioteatro. Me llamo Eva Duarte y necesito una foto en la tapa de su revista para llegar a ser cabeza de compañía”.


Vera Pichel la invita a hablar con el director de la publicación, que era quien decidía las tapas. Evita le contesta: “No. No tengo mucho tiempo y no confío en los directores. Por eso vengo a verla a usted. (…) ¿Y sabe por qué vine a verla?... Porque una mujer que trabaja entiende a otra mujer que trabaja, y usted tiene que entenderme. Esto tenemos que resolverlo entre nosotras. Acá no hay director que valga. El jamás consentiría… (…) Vine a ver a una mujer secretaria de redacción y no a un hombre director, ¿se da cuenta?”. Así nació la aventurada tapa en que Evita luce un conjunto playero, con su torso apenas cubierto por un pañuelo. Más zarpada para la época es la tapa de Guión (23/01/40). Es la del traje de baño a lunares, con una Evita sonriente, desprejuiciada y de suelta melena.


Nada que ver con la de Mundo Argentino (3/4/40) que la muestra en un primer plano de ojos serios y peinado prolijo. Un año más tarde (27/341), la revista Cine Argentino la coloca junto al jugador Bernardo Gandulla pateando una pelota de fútbol, ambos con la camiseta de Boca. Otra tapa transgresora para la época, ya que el fútbol era un deporte reservado exclusivamente a los hombres.


La transición Eva Duarte (actriz) - Eva Perón (sujeto político) se refleja en las tapas de comienzos de 1944 hasta el casamiento con Juan Perón, en octubre del ‘45. En ese lapso no vuelve a aparecer el cuerpo completo de Eva en ninguna tapa. Asoman el “trajecito sastre” o “tailleur” y, posteriormente, el pelo recogido. Antena (1/6/44) mete un plano medio de Eva luciendo un saco de traje sastre, con los brazos cruzados y una pequeña sonrisa. Radiolandia (3/6/44) expone un retrato (dibujo original sobre una foto) a color, aún con su melena suelta. El 7/7/44, la tapa de Ondanía exhibe un primer plano de la cara de Evita con el recogido y el saco, típicos ya de Eva Perón. Surge la Eva enigmática que no hace contacto visual con el lector, como en la tapa de Antena de septiembre del ‘44.


Claro que antes de este acontecimiento Evita ya era una mujer “mediática”. Sin embargo, “el cuerpo de Eva Perón se configura en el período que comprende: la campaña, la posterior victoria electoral, la asunción a la presidencia y el período que corresponde al primer gobierno de Perón. Durante la campaña presidencial de 1945-1946, Eva acompañaba a su esposo en la mayoría de los viajes (era la primera vez que la esposa de un candidato a presidente se involucraba de esta manera en la campaña). (…) Considero que Eva ingresa al mundo político, históricamente dominado por los hombres, no masculinizándose, sino reafirmando su femineidad enmarcada en la de la esposa y la de la maternidad simbólica. Durante el gobierno, y a través de las políticas sociales del mismo, el marco de contención del hogar se desplaza hacia el Estado y este desplazamiento reafirma la construcción de los líderes como padres”, sostiene Vasallo.


Así, Evita se configura como el significante último de la maternidad. No es madre biológica, sino “Madre Espiritual de la Nación”, único nexo entre el Pueblo y Perón. Obviamente, el erotismo de su cuerpo se esfuma de las tapas. La tapa de Ahora (13/5/47, año del primer Plan Quinquenal) refleja a Perón y Evita censando a inquilinos de un conventillo: “El general Perón comprará y regalará a sus habitantes el conventillo que censó”.


Después vendrán las tapas del viaje a Europa. Una pre, de Ahora, que muestra al matrimonio Perón muy sonriente, con ropas informales. Eva luce ropa informal y un gatito entre sus brazos. Perón viste un overol bñanco. Un matrimonio más del pueblo: el matrimonio. Para Cortés Rocca y Kohan, “este gesto dual confirma lo históricamente asignado a la mujer –el espacio de la casa, la maternidad, la intuición– pero simultáneamente niega dicha asignación, al hacer del país entero un hogar y del accionar político un cuidado de la familia”. Ya en Europa, las tapas muestran una Eva en un universo de reyes, príncipes y princesas, una corte que evoca el imaginario fantástico de los cuentos de hadas. La cobertura periodística se parece más a la de la gira de una estrella que a la de una primera dama, lo cual eriza al gorilaje.


En cualquier caso, el retrato político de Eva Perón ha funcionado como emblema de la Nación, como rostro de la Patria. Luego del golpe gorila del ’55, la fusiladora y sus empleados domésticos de la política intentaron por todos los medios borrar esa figura, y que Eva Perón volviera a ser Eva Duarte, como si ello implicara algún tipo de desprestigio personal. La idea era borrar al peronismo de la historia argentina. Se publicó una revista con “90 fotos de Eva Duarte prohibidas durante la dictadura" (peronista). Pero para ese entonces, Evita ya estaba bien metida en el corazón del pueblo. En el libro Recuerdo de la muerte se cuenta que en el baño de un restorán de un pueblito de la provincia de Buenos Aires, no recuerdo ahora cuál, se había colgado un ejemplar de La razón de mi vida a modo de papel higiénico. Horas después apareció en la pared de aquel baño la siguiente leyenda: “Lo que no les entra por la cabeza les va a entrar por el culo”.


Pipo
Imágenes: Vale

4 comentarios:

MP dijo...

Gran informe. Uno más de lista de info de calidad que provee usted en este blog, compañero Pipo. El pibe Peronista ya es la Wikipedia del peronismo.
Soy su fan, don Pipo.
Atte
MP

Ana dijo...

Hola Pipo me comentó Nico lo de "Los caniches de Perón" y Marco lo de este blog, está buenísimo tu laburo. Me gustaría colaborar!!!!Cualquier cosa conectate conmigo annette1984@hotmail.com. Tengo material para pasarte si te interesa. Besos de la chicaperonista ANA . ( Pili está a full con la militancia y le re gustó tu blog) más besos y para Vale también

pibeperonista dijo...

Ana: bienvenida al blog, y también Pili. Te mando un mail o hablamos. Un beso!!
Pipo

pibeperonista dijo...

Gracias Mario, es bienvenido todo material para nutrir al blog.
Un abrazo
Pipo