miércoles, 13 de enero de 2010

PIBE YRIGOYENISTA (PATRIA O ANTIPATRIA)

En la foto pueden ver al abuelo y bisabuelo de este blog, César B. (aureola). Es el equipo de Defensores de Belgrano de 1925, cuando Saavedra era sólo una sucesión de quintas y el Bajo Belgrano un gran potrero lleno de canchas de fútbol, una al lado de otra. Mi abuelo había jugado también en equipos que desaparecieron hace rato, como Coghlan, Liberal Argentino, y terminó su carrera en Tigre, siempre como “centrojás”. En aquella época se cobraba algo así como 2 pesos si ganaban, 1 peso si empataban y 0 peso si perdían. Por eso mi abuelo trabajaba de pintor en los studs de la zona. Pero, según me cuentan –yo no llegué a conocerlo– lo que realmente lo apasionaba, además del fútbol y los pingos, era la política. Era yrigoyenista de alma. Puntero de Saavedra, Núñez, el Bajo, desaparecía días enteros “haciendo la política”. Según mi abuela, no fue peronista porque no llegó a terminar de transitar en vida esa línea histórica que define perfectamente nuestro sentir y nuestra idiosincrasia.

Defensores de Belgrano Foot-Ball Club nació de la comparsa de barrio formada por unos muchachos que se reunían en la esquina de Monroe y O’Higgins, la carnicería de los hermanos Pasquale, primera sede provisoria del club. Su primer presidente fue un primo de mi abuelo, Juan Pasquale, cuyo nombre lleva hoy el estadio de Comodoro Rivadavia casi Libertador. Los clásicos de ese entonces eran Defensores-Excursionistas y Defensores-Platense, aunque Excursio terminó siendo definitivamente su archirrival. Con Platense la cosa no llegó a tanto porque en aquella época había una gran amistad de por medio.

Ahora, volviendo a la gran síntesis histórica de la Argentina, me parece importante destacar que esos dos movimientos del siglo XX, el yrigoyenismo y el peronismo, no pudieron encontrar nunca una instancia superadora. La línea histórica San Martín-Rosas-Yrigoyen-Perón sigue imperturbable frente a algunas veleidades espasmódicas de la clase media, como el PI o el “tercer movimiento histórico” de Alfonso, que irrumpieron y se derrumbaron como castillos de arena por carecer de verdadero sustento popular. Ni hablar de la izquierda vernácula. Deberán entender, algún día, que en este país la historia nunca transitó por derechas o izquierdas innmaculadas, sino por PATRIA o ANTIPATRIA.


PD: aguante el Calamar, y aguante Defe.

Pipo
Imagen: www.defeweb.com.ar

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente nota!

Y me alegro de que al menos ALGUIEN de la familia haya juagado bien al futbol, jajaj

M

pibeperonista dijo...

Eh Marquito, me extraña. Papá también la escolaseaba.

Un beso
Padre de la Criatura

Silvia Ca dijo...

que buen post!!
Papá armemos un fulbito y demuestre sus habilidades.
yo llevo el pulmotor...

Ir dijo...

Asi es Pibe Peronista. Hasta hoy la linea nacional San Martin- Rosas- Yrigoyen -Peron no ha superada.
Tambien es cierto que la derecha de los dueños de la tierra no termina de morir.
La izquierda se corre tanto que se encuentra siempre con su par opuesto... porque sera?
MI

pibeperonista dijo...

Se corre tanto que marchan juntos en Palermo y lo mismo en el Congreso. Por eso: Patria o Antipatria. El resto es literatura y cuarteles.

Un abrazo
Pibe Peronista

El Hippie Viejo dijo...

me gustó el relato!
es cierto
Patria o Antipatria!

hace ochocientos años que no escuchaba la palabra centrojás
palabra muy habitual-yo terminé jugando de eso-cuando era joven en esos campeonatos relámpagos donde se jugaban tres partidos el mismo domingo si se llegaba a la final...y llegabamos con "piernas".

¿Sid Vicius? un irreverente total!

Buen fin de semana amigo!

Adal

El Hippie Viejo dijo...

me olvidé decir que era cancha de once
qué tiempos!

pibeperonista dijo...

Qué grande Adal, centrojás neto. Sex pistols, jajaj.

Un abrazo!!

Pibe