
En la foto (El Gráfico, 1983) posan haciendo el clásico gestito de idea alfonsinístico, pero aclaran: “Nuestro padre, Mario David, es primo lejano del Presidente, pero en 1976 hubo un problema con él y nos alejamos, lo que impidió una relación más estrecha. Si antes de que fuera Presidente no nos veíamos, ¿por qué hacerlo ahora, no? Igual lo votamos”.
Sergio Omar (izquierda) tenía 20 años y jugaba de segundo marcador central en la tercera de Platense. En la temporada 1985/86 debutó en la máxima categoría, en la que sólo jugó cuatro partidos. Rubén Darío tenía 18 años al momento de la nota y jugaba de 2 en la quinta división. Nunca llegó a Primera.
Ambos desaparecieron futbolísticamente al compás del gobierno de su tío.
Fuente: En una baldosa
5 comentarios:
pibe ¿ud. jugaba futbol? Se probo en platense? tuvo mala suerte?
ja.
Otra cosa ¿hay alguna manera de pensar que el futbol es el opio de los pueblos y convencer a los hombres politizados de que se dejen de joder con la pelota?
¿quedarse en bolas adelante de la television ayudaria?
Nilda, no me diga eso justo ahora que empieza el mundial. El opio de los pueblos son los discuros de Reutemann en el senado. De cualquier manera, me seduce su propuesta indecente, jaja
Besos
lamento decepcionarlo pibe. Yo me paro en bolas en medio de pavon y alguno me tiraria una frazada, diciendo, pobre vieja, se ve que se le pusieron duras las arterias.
No se la paro ni a un preso.
mire el partido tranquilo, hombre.Ja.
¿Qué tipo de relación podían tener si Raúl Ricardo era de Deportivo Español?
Nilda no sea modesta, che.
Ricardo,¿RA no era de Independiente?
Saludos
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