
Ramón P., el otro abuelo y bisabuelo de este blog, se vino desde La Coruña, Galicia. Cuando tenía 12 años lo subieron a un barco con unos tíos y unos primos y nunca más volvió a ver a nadie. “Es que estaba aquello de la guerra contra Marruecos” contaba siempre. Acá laburó como burro. Fue zapatero, viajante, de todo. Se aferró a lo que tenía y se armó un universo maravilloso: Huracán, el barrio, el vermú con amigos, la familia. El religioso vermú con los amigos en el café de Pedro Echagüe y Rioja. Y

Por lo demás, hizo suya la filosofía de Gatica: nunca se metió en política, siempre fue peronista. En la primera foto se lo ve brindando con sus “nenas”, cuando era capataz vaya uno a saber en qué fábrica. En la otra, recibiendo la jubilación, circa 1954. En fin, creo que era justo y necesario homenajear al otro veterano de este blog para no quedarnos rengos. ¿Cuántos almohadones y cuántas radios habrá tirado desde allá arriba en aquel nefasto partido contra Vélez? ¿Habrá “bajado” el cobrador para recogerlos y devolvérselos?
Pibe
4 comentarios:
Me encanto la nota! Un personaje mi tátara abuelo, me hubiera gustado conocerlo :(
M
Me extraña m'hijo: es el bisabuelo! Don Ramón, un grande.
Besos
Padre de la Criatura
Muy buena, Pibe... Mire usted: mi abuelo también se llamaba Ramón y también llegó de Galicia a Parque Patricios. Abrazo. Alejo
Alejo, y no dudo de que también haya sido quemero. Faltaría que arrojara almohadone soy radios, cosa que no veo pra nada improbable.
Un Abrazo!!
Pibe
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